Para que el Porómetro SC-1 realice lecturas precisas de la gs y de forma repetible es necesario calibrar el equipo antes de realizar las medidas. Esta calibración debe realizarse in situ, en el momento de empezar a medir, no hay que dejarlo calibrado el día anterior.
Recomendamos calibrar el SC-1 todos los días que se utilice o cada vez que se utilice bajo condiciones ambientales diferentes (por ejemplo, con un cambio de temperatura superior a 10 ° C).
También es muy importante recalibrar el Porómetro después de cambiar el desecante. Y se recomienda utilizar desecante nuevo cada día de medida. En este enlace hay un video con un tutorial de calibración del Porómetro SC-1. Y en este enlace hay un tutorial de limpieza y mantenimiento.
LabFerrer dispone de un servicio de limpieza, mantenimiento, calibración y reparación del Porómetro SC-1.
Es fundamental que el cabezal del sensor del Porómetro se encuentre en equilibrio térmico con el entorno en el que está realizando las medidas. Si traslada el Porómetro de un ambiente con aire acondicionado a un ambiente caluroso, puede tardar 10 minutos o más en alcanzar el equilibrio térmico.
Puede comprobar el equilibrio térmico poniendo el Porómetro en modo «Manual» o utilizando la pantalla de diagnóstico para controlar las lecturas de temperatura hasta que sean estables.
También es importante que el agua purificada USP y la placa de calibración estén en equilibrio térmico. Por ejemplo, no guarde la botella de agua purificada USP en el bolsillo del pantalón ni sostenga el bloque de calibración durante de tiempo.
Es muy sencillo, basta con desenroscar el tapón de plástico negro que hay en el cabezal del Porómetro (en el sentido contrario a las agujas del reloj). Hay que comprobar que el desecante es de color azul, lo que significa que no está agotado. Sí, por el contrario, es de color morado, hay que desecharlo y rellenar de nuevo la cámara con desecante. Hay que rellenar el tapón y a continuación enroscarlo en el cabezal. Si se rellena el espacio vacío del cabezal, no se podrá enroscar el tapón.
Es aconsejable cambiar el desecante cada día que realicen mediciones para asegurarse de que no se agota.
Para medir acículas y hojas pequeñas, hay que introducirlas en el cabezal de medida intentando que cubran toda la cámara. Comprobar que se cubre adecuadamente toda la abertura del sensor.
Para obtener medidas precisas, es fundamental que toda la sección transversal de la trayectoria de difusión esté cubierta por material foliar.
Algunas veces es necesario cortar las hojas o las acículas de la planta y colocarlas sobre la abertura del sensor. De este modo se obtiene una medida precisa siempre y cuando la medida se realice en los dos minutos siguientes a la retirada de la hoja/acícula, ya que la apertura estomática debería permanecer inalterada durante, al menos, ese tiempo después de la perturbación.